¿Cuál es la manera correcta de germinar tus semillas de marihuana?

Las semillas de marihuana encuentran de forma natura, el mejor momento para su germinación en primavera, puesto que se dan unos factores esenciales para que esto sea posible como aumento del calor, humedad..etc

Tendrás que tener en cuenta por un lado la humedad, ya que esta reblandecerá el exterior de la semilla (la hidratará) y hará que poco a poco germine y necesite de ésta misma para seguir viviendo y desarrollarse.

Es muy importante saber que para la germinación tendremos que tener cuidado con la luz, ya que las raíces son fotosensibles, así que deberán estar a oscuras.

Junto con la humedad, el oxígeno comenzara a activar las hormonas que indicaran el crecimiento a la radícula y finalmente el calor activará la semilla.

Intentaremos no estar por debajo de los 18/22 grados en el proceso de germinación. (Puesto que se necesita de una temperatura ambiente templada, se recomienda germinar en primavera/verano. Aunque esto también facilita la entrada de más enfermedades fúngicas). En invierno, con más frío, las semillas tardan más en germinar pero al mismo tiempo hay menos probabilidades de contraer una enfermedad.

Detalle de semillas recién germinadas

¿Qué técnicas hay para poder germinar una semilla?

Ahora que sabemos los detalles más importantes a tener en cuenta respecto a la germinación, vamos a ver los métodos más comunes de hacerlo:

Germinación en Jiffys:

Los Jiffys son unos mini recipientes deshidratados de coco o sustrato. Específicamente, son discos de turba o coco prensado en una red biodegradable que se humedecen, se expanden y donde se introduce la semilla para que germine. Aunque en principio estos Jiffys o tacos están diseñados para realizar clones/esquejes, algunos jardineros los usan para la germinación.

Modo de empleo:

  • Hidratar el Jiffy y eliminar, una vez hidratado, el sobrante de agua escurriéndolo con cuidado.
  • Hacer un orificio de unos 2 cm en el centro y colocar la semilla dentro. (Haz todo esto sin demasiado esfuerzo, sin forzar la entrada de la semilla.)
  • Finalmente, mantén los jiffys húmedos hasta que broten los cotiledones.

Cuando veas las raíces asomar por los laterales, será momento de trasplantarla a un recipiente o maceta más grande.

Problemas e inconvenientes:

Hay que tener el jiffy humectado, no encharcado. Controla el exceso de humedad, ya que esto puede provocar que la semilla se asfixie y termine pudriéndose y no germine.

El exceso de humedad debido a la mala traspiración o nula ventilación también puede provocar la aparición de hongos que pudrirán la semilla.

También es importante controlar la humedad del Jiffys para que éste no se seque y por tanto la semilla acabe por no germinar. Es uno de los inconvenientes de esta técnica, el poco control sobre la humedad.

Germinar en servilletas o algodones:

Este método consiste en humedecer tanto el papel o el algodón y envolver las semillas con estos. La utilización de un tupper o recipiente con agujeros para la ventilación es muy aconsejable, aunque mucha gente opta por un plato donde colocar la servilleta o el algodón.

Coloca las semillas en un plato entre papel de baño o algodones.

Modo de empleo:

  • Coloca unas cuantas servilletas de papel de cocina en el recipiente que hayas elegido y humedece estas con agua sin llegar a empaparlas. Pon las semillas sobre ellas. (Recuerda dejar una buena separación para que no puedan enrollarse cuando crezcan)
  • Coloca la misma cantidad de servilletas que hemos usado para la base del recipiente, esta vez encima de las semillas. (también han de estar húmedas).
  • En este paso, vamos a hermetizar todo lo que habíamos hecho hasta ahora. Por lo que taparemos el tupper, o pondremos otro plato por encima, en el caso de que hayamos usado uno. Todo esto es para garantizar la oscuridad.

Recuerda ventilar cada día el recipiente, ya que como hemos dicho anteriormente la falta de aire puede generar una aparición más rápida de hongos. Aprovecha este momento para observar la evolución y brindarles más humedad si lo necesitasen.

  • Trasplántala cuando la raíz tenga de 1 a 1,5 cm, no más. Y siempre en un sustrato regado previamente, pero sin que llegue a encharcar.

Recuerda mantener un equilibrio de humedad durante esta fase y no dejes nunca que el sustrato se seque del todo, pero sin excederte con el agua.

Problemas e inconvenientes:

Si dejamos crecer demasiado la radícula y sobrepasa el tamaño aconsejado, es probable que se enganche al papel o algodón y se rompa.

Elegir una localización no estable donde poner nuestro recipiente, hará que los cambios de temperatura sean notables y que pueda haber demasiado contacto con aire, por lo que hay riesgo de que la semilla no nazca o que la pequeña plántula muera por oxidación.

Germinar directamente en el medio de cultivo:

Esta forma de germinar se basa, prácticamente, en plantar la semilla en tierra sin haberla germinado antes, con la espera de que su germinación se de una vez sea introducida en el sustrato.

Modo de empleo:

  • Prepara una maceta y llénala con el sustrato. Seguidamente prénsalo.
  • Riega con agua la maceta hasta que drene por debajo.
  • Una vez haya drenado toda esa agua, haz un agujero de unos 1,5cm de profundidad y coloca dentro la semilla y haz un seguimiento constante para que no haya exceso de humedad ni de sequía.

Problemas e inconvenientes:

Este es uno de los métodos que menos aconsejamos, porque limitará el seguimiento de la germinación de tus semillas. Además, muchos bancos, no se hacen responsables de la devolución o cambio, si se ha manufacturado de esta manera.

Los problemas más frecuentes son enterrar la semilla a demasiada profundidad y sobrealimentar el suelo o el sustrato. Las plántulas pequeñas no absorben la misma cantidad de comida que una planta adulta, por lo que la quemaría. Esto también acompaña al exceso de agua, que suele ser letal.

“Otro de los motivos por los que no se recomienda germinar directamente en el sustrato es debido a la posibilidad de que éste tenga algún patógeno y afecte a la semilla recién germinada. Usa siempre sustratos de calidad, bien almacenados y específicos para el cultivo de cannabis, es importantísimo.”

Germinar en un recipiente con agua:

Germinar la semilla poniéndola directamente en un recipiente con agua.

Semillas prácticamente listas para ser sembradas en su medio de cultivo.

Pasos a seguir:

  • Elije un recipiente bien limpio, como un vaso y llénalo de agua, embotellada y de mineralización débil a poder ser. También añade unas gotas de agua oxigenada ya que evitará ataques fúngicos y ayudará a estimular el proceso.
  • Introduce las semillas que quieras germinar.
  • Elije un lugar cálido, seco y a oscuras o sin sol directo.
  • Una vez la semilla se haya abierto y muestre una radícula de entre 1 y 1,5 cm, será momento de sacarlas del agua y plantarlas en el medio de cultivo que hayas elegido.

Problemas e inconvenientes:

Uno de los principales problemas de este método, es también, tener la semilla demasiado tiempo en el agua. La semilla necesita sustrato y alimento. Por lo que en cuanto veamos asomar la radícula, deberemos preparar el medio de cultivo. En una 48 horas las semillas frescas y con buen vigor deberían de haber comenzado a germinar, a veces antes.

Estas semillas deberían haber sido trasplantadas hace un par de días.

El agua oxigenada puede ayudarnos a evitar o prevenir hongos y bacterias, pero en exceso, podría hacer que la semilla no germinase.

Nuestra forma de germinar:

Desde Xtreme Seeds, recomendamos como mejor sistema de germinación, una técnica híbrida entre dos de estos métodos:

  1. Hidrataremos la semilla en un vaso con agua durante las primeras 24horas.
  2. Terminaremos el proceso en un recipiente con algodones o papel humectados, tal y como hemos explicado en uno de los primeros puntos.

Todas las formas de germinación pueden ser más o menos correctas. La diferencia entre ellas es el rátio de éxito en donde la germinación directamente en sustrato o en jiffys obtiene un rátio más bajo y en agua o algodones/servilletas, se optienen los mejores resultados.

Semilla recién germinada en su medio de cultivo, en este caso sustrato.

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