Legalidad del cannabis en el mundo. Parte I: Europa

Legalidad del cannabis en el mundo. Parte I: Europa

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN DEL CANNABIS EN EUROPA?

A pesar de que en las últimas dos décadas la marihuana haya empezado a ser legal como forma medicinal y como forma recreativa en distintos puntos del mapa, Europa se sigue caracterizando por su conservadurismo en cuanto a legislación se refiere.

La mayoría de los países tienen leyes distintas, lo que puede provocar mucha confusión y esto se debe a que hay cuatro categorías generales: legal, despenalización, ilegal no forzada e ilegal forzosa. Es decir, lo que es válido para un país no lo es para otro.

Por ejemplo, mientras en Grecia o Finlandia, el consumo y la tenencia pueda acarrearte la entrada en prisión, es poco probable que en países como en Portugal y Holanda te castiguen por posesión menor.

Lamentablemente te adelantamos, que todavía no hay país en Europa en el cual la marihuana esté completamente despenalizada.

Francia

La legislación francesa prohíbe el uso, la venta, el cultivo y cómo no, la posesión. El problema reside en que no se hace referencia a una cantidad que determine si es para tráfico o para uso personal. Por lo tanto, se juzga personalmente dependiendo la cantidad con la que te hayan pillado.

Si finalmente te acusan de tenencia para uso particular, podrías enfrentarte a una multa de hasta 3.750 euros y penas de prisión de hasta un año. También existe una política en la cual el acusado puede recibir una amonestación y ser obligado a asistir a un curso de concientización sobre drogas.

Las multas por pillarte fumando en la calle ascienden a los 200 euros.

El cannabis medicinal en Francia tampoco está permitido, pero el CBD sí es legal siempre que tenga un contenido igual o inferior al 0,2% de THC.

A pesar de ser un país con muchas restricciones respecto al cannabis, es uno de los lugares donde más se consume de toda Europa. Además ha habido un aumento proporcional de fumadores de casi todas las edades.

Una vez más se demuestra que las legislaciones más prohibitivas no consiguen nada de esta manera.

Alemania

El consumo de cannabis no llega a ser delito. La legislación ofrece diferentes alternativas al procesamiento si te pillan con cantidades pequeñas para consumo personal.

 ¿Cuánto es esto?

Es un poco complicado puesto que lo que se tiene en cuenta es la potencia y la cantidad, no el peso y varía según los estados en donde se confisque. Va de 6 gramos a 15 gramos de THC dependiendo del “Land”.

La venta y el cultivo puede ser penada mediante diferentes circunstancias agravantes, pero no deja de ser en ninguno de los casos, un delito grave, tanto el suministro como la plantación, aunque sea para consumo personal.

El cannabis medicinal está permitido desde 2017 y ha ido in crescendo hasta convertirse en uno de los países con el plan de cannabis medicinal más sólido.

Sin embargo, muchos alemanes encuentran dificultades en costearse tratamientos permitidos como Sativex y Nabilone ya que son bastante caros. También sigue siendo complicado conseguir una receta por los profesionales de medicina, ya que muchos no confían en los efectos medicinales del cannabis.

Austria

El consumo no es un delito penal, pero sí está penado la posesión de cualquier sustancia, incluida el cannabis.

Aunque Austria despenaliza la posesión en una cantidad igual o inferior a 20 gramos de THC o 40 de THCA, siguiendo el modelo de Alemania.

Si la cantidad es superior, puede castigarse en el peor de los casos con hasta 1 año de prisión. Esto puede verse afectado por las complicaciones y agravantes que la policía encuentre en el delito. Por ejemplo: si consideran que el destino de la marihuana es el mercado negro.

Respecto a la venta, se considera un delito mucho más grave, y las condenas varían desde los dos años hasta la cadena perpétua, dependiendo de los agravantes.

El tema del cultivo en Austria es todavía más complicado. Se permite plantar cannabis, siempre que no se cultive para extraer THC y estén fuera de su fase de floración para que el contenido de sustancia psicoactiva no sea superior al 0,3%.

Podemos ver como las políticas de este país hacen distinción a la hora de juzgar si se trata de un delincuentes o simples consumidores.

El cannabis medicinal está permitido. El suministro de Sativex, Dronabinol y Nabilona están cubiertos por el seguro siempre y cuando el paciente sufra SIDA, cáncer y enfermedades del sistema nervioso como la Esclerosis Múltiple.

El CBD es legal, pero han prohibido la venta de productos alimenticios que lo contengan y también los cosméticos.

Suiza

Todo el cannabis y las actividades relacionadas con él, están prohibidas a menos que posea un 1% o menos de contenido de THC. Lo que convertiría su plantación, su consumo y su venta en algo legal.

Si te pillan fumando marihuana con un porcentaje mayor al 1%, se convierte en delito puesto que se considera un narcótico y es claramente, ilegal. Pero además si la cantidad con la que te pillan es igual o inferior a 10 gramos, entonces, no se impone sanción puesto que se ha despenalizado la posesión de 10 gramos o menos.

El cultivo es legal si se sigue a rajatabla la legislación, la cual solo permite unas variedades que tienen niveles de THC por debajo del 1%.

Cultivos de CBD en Suiza

Su venta está permitida como decíamos anteriormente, siguiendo la regla del 1%.

Como podeis intuir, el cannabis medicinal es legal, aunque no es nada fácil conseguirlo. Se debe acceder a través de una receta del médico, además el único producto que está autorizado es el Sativex pero solo se usa en casos de espasticidad o mediante un permiso especial que pida el médico.

El CBD es completamente legal porque las políticas suizas no consideran el Cannabidiol como droga psicoactiva al ser carente del contenido de THC. Pero también deben seguirse unas pautas para su venta como categorizarla mediante necesidades y utilidad:

  • Medicinal
  • Productos de alimentación
  • Productos cosméticos
  • Sustitutos del tabaco
  • Productos químicos

(Cada categoría disfruta de una legislación diferente)

Republica Checa

El cultivo de cannabis está regulado desde el año 1999. Pero no fue hasta 2010, cuando se reguló de una forma más transparente, con la despenalización del cultivo y la posesión.

Aunque el consumo de marihuana no sea un delito, debe cumplirse la cantidad para uso personal de un máximo de 5 gramos de hachís y 5 gramos de hierba.

Hemos de saber, que las políticas checas, distinguen al cannabis de otras drogas, que sí pueden penarse independientemente de el gramage.

El cultivo está permitido si se considera para uso personal, y con una máxima cantidad de 5 plantas.

El tema del cannabis medicinal es un poco más complicado. A pesar de que es legal desde 2013, y sean pioneros respecto al ámbito terapéutico, el cannabis no está cubierto por el seguro médico checo. Se debe acceder a él mediante una receta electrónica especial y únicamente para pacientes que padezcan determinadas enfermedades:

  • Cáncer, SIDA, Parkinson
  • Enfermedades espasmódicas
  • Síndrome de Tourette
  • Paliar efectos secundarios de tratamientos relacionados con el cáncer y VIH

Uno de los problemas más destacables es que la mayoría de pacientes no tienen las dosis diarias recomendadas por escasez de productos y sobretodo porque la marihuana medicinal es casi el doble de cara que la que pueden encontrar en el mercado negro.

Las farmacéuticas y el gobierno han querido explotar demasiado el mercado olvidándose realmente del enfermo.

El CBD es completamente legal siempre y cuando tenga un porcentaje igual o menor al 0,3% de THC.

Grecia

Este país del sur de Europa, guarda una gran historia respecto a la producción del cannabis pero también una de las legislaciones más duras del continente.

El consumo y la posesión de cualquier estupefaciente incluido el cannabis recreativo están penados con cárcel, incluso si la cantidad es ínfima y para consumo personal. Todo esto recoge La Ley de Drogas griega de 1987. La venta puede acarrearte hasta los 8 años dentro. Además de existir una claúsula en la que dicta que si en la venta hay partícipes con posiciones en responsabilidades públicas, pueden condenarlos a cadena perpetua.

Si bien es cierto que las cosas han mejorado un poco. En 2013 las posturas conservaduristas se ablandaron, aunque sigue habiendo una pena de al menos 5 meses al hecho de sorprenderte portando una pequeña cantidad de hierba.

(Este tipo de sentencias pueden anularse bajo condiciones especiales)

A pesar de todas estas leyes, en 2017 se legalizó el cannabis medicinal gracias a la reclasificación del cannabis como droga de categoría II. Pues se la consideraba legalmente como una droga dañina tan peligrosa como la heroína el MDMA y el LSD.

Primera máquina expendedora de cannabis medicinal en Atenas

Con esta reclasificación permiten al enfermo utilizar derivados del cannabis en sus tratamientos, aunque no queden todavía demasiado claras las condiciones.

El CBD a pesar de que no se usa de forma amplia, está permitido siempre y cuando se extraiga de plantas certificadas por la UE, y contenga un porcentaje de THC menor o igual al 0,2%.

Paises Bajos

Todos sabemos la estrecha relación que le asociamos a Holanda con el cannabis por los famosos Coffeeshops, pero a pesar de lo que pueda pensar mucha gente, el cannabis no es legal, aunque sí está despenalizado.

Para entender mejor las políticas holandesas, tenemos que ahondar un poco en su historia:

La despenalización surge en un decreto de 1976 tras una revisión de La Ley del Opio (Opiumwet). Se dispuso una distinción entre:

  1. Drogas “duras”, las que se consideran peligrosas e inaceptables, como la heroína, la cocaína, las anfetaminas y el LSD.
  2. Drogas “blandas”, como los calmantes o los productos hechos con cannabis.

Además, también establecieron unas diferencias entre delitos penales conexos y las penas que conllevaban. La posesión de hasta 30 gramos de hachís y cannabis, pasó de ser un delito grave a un delito leve y un máximo de un mes de entrada en prisión.

Se comenzó a tolerar a los llamados traficantes residentes y con esto la venta de cannabis a consumidores que cumplían con unos criterios específicos. Más tarde en la década de los 80, el cannabis y el hachís se vendían sobretodo en los Coffeeshops.

¿Qué ocurre con el consumo y la posesión en la actualidad?

Digamos que las autoridades miran hacia otro lado en algunas situaciones que no se consideren amenazas para la salud pública.  Está permitido fumar mientras no se cree ningún tipo de disturbio, ni fumes cerca de niños o colegios. Para el porte, siempre es mejor que no lleves más de 5 gramos encima.

La venta es ilegal, y además es posible que te condenen si te descubren suministrándolo a terceros. El cultivo también lo es, sin embargo, el cultivo de algunas plantas para uso personal está despenalizado aunque puedan confiscártelas.

Si te pillan con un número mayor que 5 plantas es bastante más serio. Pueden condenarte a por organización delictiva organizada.

Los Países Bajos son pioneros respecto a la legalización del cannabis medicinal. En la década de los 90, comenzaron a introducir programas, y los años siguientes fueron decisivos para desarrollar algo más concreto como la producción y prescripción de cannabis a sus enfermos.

El CBD es legal, pero no su producción al tratarse de una extracción. Es legal como consumo personal y también el cultivo de plantas con contenido en THC inferior o igual al 0,2%.

Es bastante curioso el tema CBD, ya que si el cáñamo se cultiva en Holanda pero se procesa el CBD fuera, sí se puede vender legalmente en Holanda pero con un nivel de THC inferior al 0,05%.

Portugal

Nuestro país vecino, también tiene leyes de drogas relativamente liberales.

Y es que hace ya casi dos décadas que esta despenalizado el consumo y la posesión de casi todas las drogas. En realidad, esto se debe a la aprobación de la Ley 30/2000, del año 2001 en la que recogía, como decíamos anteriormente, la despenalización.

Se podría decir que el objetivo de Portugal con esta legislación ha sido siempre evitar los procesamientos penales, que estas actividades ilegales conllevaban, y los problemas de drogas que sufría el país.

Centrándonos en los datos, esto significa que está permitido portar pequeñas cantidades de cannabis para consumo personal. La ley recoge que el consumo personal deben ser unas cantidades que procuren el suministro de 10 días.

Si te detuvieran con más cantidad, se consideraría un delito, aunque si te han detenido y además te requisan una cantidad inferior al límite establecido, harán un examen acerca de tu situación para evaluar si eres un consumidor responsable (donde no te ocurrirá nada), conflictivo o si tienes algún tipo de problema de abuso, recomendándote en este caso, algún programa de deshabituación.

La tolerancia de consumo no se extiende a la venta o el suministro. Si te pillan traficando con hierba pueden condenarte a una pena de 1 a 5 años de cárcel. Sentencia que puede empeorar dependiendo de la gravedad del delito.

Si se considera que la venta es para financiar su propia adicción, las penas pueden ser menores, puesto que en Portugal se trata la adicción como una enfermedad.

La despenalización no es la solución para todo, pero todo es mucho más fácil cuando se piensa en la adicción como una enfermedad con la misma dignidad que otras enfermedades.

El cultivo es ilegal y aunque se estuvo estudiando después de los cambios ocurridos en 2001, el gobierno decidió excluir el cultivo de la ley de despenalización. Además, podría castigarse con prisión.

En 2018 un proyecto del uso de cannabis con fines medicinales fue aprobado:

Deberá siempre estar bajo la licencia de Infarmed, un organismo gubernamental del Ministerio de Sanidad portugués responsable de su regulación. Siempre ser recetado por un médico, y en casos muy específicos. Se debe de administrar a pacientes a los que no les haga efecto ningún otro tratamiento o con enfermedades como cáncer, SIDA, etc.

El CBD es legal con un contenido inferior del 0,2% en THC.

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